19 de septiembre de 2008

Loco, no podés

No podés no haber escuchado Marley hasta los 25 años.
No podés no tomar alcohol.
No podés no tomar mate ni cafe para cuidarte el esmalte de los dientes.
No podés odiar la comida de Mc Donalds.
No podés bañarte después de cocinar porque te queda olor en el pelo.
No podés odiar los deportes.
No podes ser peronista.
No podés tener una camisa de Chemea.
No podés tener una camisa de manga corta de Chemea.
No podés odiar mis tatuajes.
No podés haberme pedido que bajara el tono en medio de un orgasmo.


Mil cosas que odio de vos, o cómo no caer en la tentación de recordar los buenos momentos

Robo impune a la idea de
Lelaina

11 de septiembre de 2008

Nena tonta

En el día de la fecha casi que invité a dos hombres a salir. No me reconozco.

Ojo, en el momento dejó de subirme oxígeno al cerebro y sentía como si me apretaran las sienes para exprimirme una idea coherente y después me dolió la panza por una buena cantidad de minutos.

(Por las dudas, vio? No sea cosa que anden diciendo que dejé de ser una ñoña)

3 de septiembre de 2008

Mujer II

Si prestar atención a la ropa interior que te vas a poner antes de salir a la noche es una de las muestras de optimismo más grande del ser humano; entonces ir a la depiladora y pedirle cavado profundo y tira de cola es el pico de optimismo más grande que una mujer puede tener en el mes.

(Yo ya tengo Septiembre cubierto)

Para más verdades y soluciones sin cicuta a los problemas del eterno soltero, lo visitan a él.

28 de agosto de 2008

Mujer I

Sentir te que late todo adentro, que de a poco te van arrancando algo que te pertenece, pero duele tanto que lo querés sacar.
Transpirar en frío, empezar a ver nublado, sentir la cabeza llena de aire, que el mundo se derrita.
Despertarse de rodillas, ahora con todo el cuerpo dolorido, tirarse a llorar en un piso frio hasta que pase.
Saber que va a pasar, que ya sucedió otras veces, que en unos días se olvida, pero que va a volver el dolor. Lamentablemente, la mayor parte de las veces, por suerte.

Eso, mis amigos, es indisponerse en mi cuerpo.

Ahora si, mis amigas, a escribir con rouge: Me gusta ser mujer.

22 de agosto de 2008

Girl, you'll be a woman soon

Ayer, como un golpe seco, me llegó la conciencia del fin de mi adolescencia amorosa:

Nunca voy a ser el primer amor de nadie.

It's oh, so sad

11 de agosto de 2008

Build me up

Hay un momento en la vida de cada niña en que supera a Elektra y su padre ya no es el hombre que busca. Por gracia del Señor o de un complicado proceso que Freud explicaría mejor, deja de ser la figura paterna la que encolumna el deber ser de todos los otros hombres.

Por supuesto no todas corren con esa suerte y algunas siguen pensando que los hombres deben ser altos, flacos, usar bigotes y trabajar de traje como papá, hablemos de las que no.

Para algunas es el primer novio, ese que van a buscar eternamente en todos los otros por venir. Ese que por primera ver hizo vibrar ciertas cuerdas y por ende esperan que de ahi en adelante las mismas suenen solo si las tocan como el primero.

Para otras el hombre ideal es como Pablo Echarri, o incluso como Diego Moreno. Al hombre ideal lo creó un guionista y van buscando por la vida costureros que les respiren intensamente al oído. Y así es como debe ser el hombre que se precie de tal.

Un hombre mayor, el que les rompió el corazon, el novio de una amiga, un profesor que las inspiró, el hombre como debe ser puede salir de cualquier lado.

Mi primer modelo de hombre, por supuesto fue mi padre. En ese momento, entonces, el hombre como Dios mandaba tenía que haber escapado al aburrimiento de la oficina. Tenía que haber encontrado un trabajo que le permitiera dormir hasta tarde cuando lloviera. Tenía que ser un poco adolescente y los sábado a la tarde tenía que tocar la guitarra.

Para cuando había crecido un poco, mi hombre ideal se llamaba Mario. Tenía que ser rebelde, pero conocer al sistema como para tener éxito dentro de él. Tenía que tener una voz profunda que le sirviera para destilar ácido. Tenía que ser muy inteligente, y demostralo. Todo el tiempo, al precio que hiciera falta. Tenía que saber de todas las cosas que me gustan y tenía que hacerme reir. Hacerme sentir pequeña, diminuta y hacerme reir.

Encontré a mi tercer hombre, hace poquito, de la manera que menos me gusta. Y ahora el HOMBRE es un profesional exitoso, inteligente, apasionado por lo que hace. Es un hombre que está en todo. Es un referente para los hombres a su alrededor. Es elegante, canchero y tiene mucha actitud. Es altanero, seductor y soltero empedernido. Es adicto al trabajo, misógino y pedante. Es exigente, me subestima y nunca le alcanzo.

Y está mal, pero es así, el hombre ideal hoy es el que nunca jamás me daría bola porque su modelo de mujer no escribe en un blog, no viaja en tren cantando babasónicos a los gritos y definitivamente no lo tiene a él como el hombre ideal.

1 de agosto de 2008

Ser linda VI

Que la belleza oprime, que es tirana, que es relativa, que es un mandato, que cuando es externa no, pero que cuando es interna realmente determina el valor. Si todos estamos de acuerdo con eso, si de los 81 comentarios que recibí en esta seguidilla de posts todos apoyaban alguna de estas premisas; si de todos los que alguna vez me escucharon hablar de cirugía de nariz ninguno me dijo que lo hiciera, que era importante; si todos repudiamos la tiranía de la belleza, de lo externo, de lo superficial;¿dónde está la trampa?

La belleza está sobrevaluada. Este hecho le permite a un peluquero cobrarte $ 50 por el corte de moda, a la casa de cosméticos $ 70 una base de maquillaje y a un cirujano plástico $ 3.800 una cirugía de nariz. Yo estuve dispuesta a pagar ese precio y los adicionales en incomodidades, dolores, moretones y vendas. Para mí, lo valía.

La primera vez que sentí que algo no estaba bien con mi nariz fue en 5º grado.
Escuché mientras dos compañeritos hablaban de mí. Uno decía que yo no era TAN fea y el otro respondió con un lapidario:

-Con esa nariz ¿cómo no va a ser re fea?

A partir de ese momento supe que nunca más me iba a sentir linda con la nariz que tenía. En mi cabeza empezaron a sucederse conclusiones absurdas sobre todos los chicos que no habían gustado de mi, sobre todos los asaltos en los que no había bailado y en especial por qué en mi familia mi hermana era la linda y yo la inteligente.

No sabía que existían las cirugías de nariz, ni maneras mucho menos costosas de sentirme mejor, en ese momento solo supe que mi nariz era la causa de todas mis infelicidades. Denme el beneficio de la ignorancia, tenía 10 años.

La posibilidad de una cirugía estética siempre está. Remota, cercana, delirante, concreta, uno siempre piensa qué podría "hacerse" (por lo menos en las mujeres he comprobado que es así).
El tema es cuando uno deja de verlo como una posibilidad y empieza a ser una necesidad. Cuando uno ya no soporta ser así, cuando es imperioso cambiar y no alcanza con maquillaje, ni dietas, ni peinados, ni consuelos de la gente querida que te dice que sos linda.
Cuando una parte de tu cuerpo te resulta tan fea, tan fuera de vos, que te es extraña. Yo llegué ahí. Contar a qué grado me impedía esto desenvolverme bien en mi vida social, no sólo sería extenso, sino desgastante y humillante, pero lo hacía.

Hoy hace un año exacto que me operé. Hace un poco menos, 350 días si no hago mal la cuenta, que por primera vez en mi vida, me vi linda, me gusté. Y eso se mantuvo todos y cada uno de los días de ese momento a esta parte. Hay días que me veo desarreglada, descuidada, ridícula, mal vestida, despeinada, pero nunca más me vi fea. No hubo un solo día en que no me gustara ser yo. Si cada mañana me siento como cuando salís de la peluquería y te hicieron un lindo corte de pelo, como cuando te comprás un jean que te queda bien, ¿qué hay de malo en eso?

Algo debe haber, como para que me sienta en la necesidad de escribir esto para explicarme, para contar, para ver si rompo ciertos prejuicios, para no sentir que al momento en que amigué las palabras cirugía y estética desterré todos los otros valores, para sentir que no es tan alto y descabellado el costo de ser linda.

29 de julio de 2008

Ser linda V

Día 1
Lo único que me acuerdo es que mi anestesista era muy lindo. Por suerte en la clínica estuve poco tiempo.
Salí de quirófano a las 9 y a las 10 estaba tomando una Gatorei (como dice el doctor) y viendo si podía estar en pie.
A las 11 y pico ya estaba tratando de comer un puré aunque sin mucho éxito.
Todavía no entiendo nada pero por suerte no me duele, sólo siento una presión, como cuando estoy resfríada y tratando de respirar por la nariz se me tapan los oídos.

Día 2
Dormir sentada es imposible, así de sencillo. No pude dormir mucho, en cuanto me iba quedando dormida me caía para alguno de los dos costados.
Me saqué todos los tapones y gasas que me habían puesto y la presión que sentía disminuyó un poco, pero sigue, supongo que está todo inflamado. Si bajo la cabeza muero de la presión atmosférica me parece.
Parezco Graciela Fernandez Meijide. Tengo los ojos tan tan tan hinchados que se me salen por fuera del yeso.
Muero de la intriga y solo veo la punta de la nariz, roja, aplastada por el yeso.

Día 3
Siguiendo con mujeres de la política, hoy parezco Mariela Muñoz, la travesti legisladora. La hinchazón de los ojos se me está bajando y ahora se depositó en los cachetes. Los moretones ya se están yendo.
Descubrí que sí me duele. Si hablo mucho, me duele. Hoy vinieron los chicos a visitarme y al rato de charlar me dolía toda la cara. En un momento Carito hizo un chiste que me tentó y sentí que me explotaba la cara.
Mati dice que estoy bien, que le dijo Eduardo que había estado todo más que bien y me que va a quedar una nariz bonitinha. I hope so.

Día 4
Traté de levantarme y es imposible. Como no puedo bajar la cabeza, en mi casa sólo puedo tirar el tiraje del baño, mirar la hora y revisar el estante de arriba de la heladera.
La perra me mira raro, se sube a la cama despacito y me lame las manos, pero más no se me acerca, es como si entendiera.
Hoy me dolió un poco y no se me pasó con el ibuprofeno. Lo llamé a Eduardo y me dijo que puedo tomar los calmantes que me dieron cuando me operaron la espalda. En eso estoy.

Día 5
Estoy durmiendo mucho, muchísimo. Es como si me hubieran molido a golpes (JA!) y ahora tuviera que dormir 20 años seguidos.
No sé si voy a poder ir a trabajar el jueves, así, seguro que no.
Capaz es que me siguen pesando los ojos, o los calmantes, pero no paso más de 1 hora seguida despierta.

Día 6
El yeso me baila. Si quiero, lo puedo mover. Estaba en eso cuando entró mi vieja y me vio. Decí que las vendas me dan inmunidad diplomática, sino hubiese tenido una respuesta más contundente. No me toco más. Igual es dificil, ya me veo la cara bien, sin moretones ni nada y quiero espiar. Encima las vendas que se despegan...

Día 7
Ayer antes de irme a dormir me saqué un cacho de yeso. Nadie se dio cuenta, lo volví a poner y lo pegué con más cinta.
Hoy fui de Eduardo a que me cambie el yeso por unas vendas.
Cuando me vi casi me muero. Soy una versión photoshopeada de mi misma.
Papá y mi hermanilla dicen que estoy re bien (ellos solos pudieron verme porque me acompañaron al doc) pero yo me veo espantosa.
Me aguanté el llanto todo el viaje desde Palermo hasta casa. Me tiré en la cama y ahi sí, cuando llegó mamá largué toda la angustia. No puedo creer lo que hice. Me vi horrible, hinchada, brillosa, falsa. Sobre todo eso, falsa.
Decí que confío mucho en Eduardo y que insistió con que no me quedara con lo que vi hoy, sino me arreglaba a martillazos limpios lo que me hizo.

Día 8
La gente mira. Hoy salí a la calle por primera vez y la gente mira y mucho.
Volví al trabajo. Mi jefa no se dio cuenta que tenía la cara vendada. Es una grande.
Hoy me maquillé porque a la luz del día me veo verde de los pómulos para arriba.
Me mareó estar afuera todo el día. Por suerte papá me lleva y me trae toda esta semana.

Día 9
Papá me llevó a inscribirme a fotografía. Cuando llegué, la misma persona que por teléfono me dijo que había cupo, personalmente me dijo que se habían cerrado los cursos.
Quise levantar la voz y no pude, casi me muero del dolor. De la bronca me puse a llorar y me morí igual del dolor. Por lo menos le hubiese gritado y hubiese sido menos frustrante.
Cuando llegué al auto papá se asustó, me miré al espejo y tenía toda la venda enchastrada en sangre. Lo llamó a Eduardo y le dijo que me calmara, que si seguía haciendo fuerza con la cara iba a seguir sangrando.
Después de 10 minutos pude estabilizarme, llegué a casa, me cambié parte de las vendas y me puse hielo.

Día 11
A la mañana me late la cara, me pongo hielo y se me pasa, así varias veces durante el día.
Hoy empezaron las clases en la facu, y como buena alumna fui. Sociales no es un buen lugar para ir con la cara vendada. La iba a buscar a la que un día había dicho en clase "Esta belleza oprime", pero no la encontré.

Día 13
Hoy tenía que ir de Eduardo a que me saque definitivamente las vendas pero tuvo un problema con la familia y tuvo que ir de emergencia. Mi vendaje es una mugre MAL. Me pica, me molesta y ni hablar de la intriga. La puta madre, no puede ser que de todos los días del mundo, el que se me atrasa es este.

21 de julio de 2008

Ser linda IV

De repente miedo. Mucho miedo. Miedo a morirme, a que las cosas salgan mal y morirme por vanidosa. Creo que me da más miedo morirme por vanidosa que morirme en sí.

Miedo a no parecerme a mi misma nunca más. A no reconocerme, a estar deformada, a que no me quede bien. A no poder reconocerme nunca más en la cara de mi mamá, a ser extraña en las fotos, a pasar por las vidrieras y no encontrarme.

Miedo a que no valga la pena, a haber hecho todo al pedo. La plata, el tiempo, el dolor, el riesgo.

Vuelvo a preguntarme cuál es para mi el precio de la belleza. Miro el sobre lleno de plata y me pregunto si 38 billetes alcanzan.

Por suerte en 2 horas se termina. Se termina todo. En dos horas no va a haber más dolor de cabeza, ni miedo, ni plata, ni definitivamente espejos.

18 de julio de 2008

Ser linda III

-¡Hacete las tetas!
-No, no me quiero hacer las tetas.
-¡¡¡Hacete las tetas!!!
-Noooooo. No es que me regalaron una operación gratis y tengo que elegir qué me hago.
-Si te hacés las tetas nadie te va a mirar otra cosa...
- ...
- ...
-No me voy a hacer las tetas.



-Cuando tengas un minuto necesito hablar con vos.
-Decime...
-Te tengo que pedir algo. Quizás sea un poco raro para vos, pero para mí es importante.
-...
-Necesito tomarme 10 días de licencia.
-¿Pasó algo?
-No, hace tiempo que estoy programando una cirugía y ahora se dio que conseguí el dinero, tengo vacaciones en la facultad y acá las cosas están bastante tranquilas.
-¿Qué clase de cirugía?
-Estética.
-¿¡Qué te vas a hacer!?
(me señalo)
-Bueno, ¿Vos organizás con tu asistente para que te reemplace?
-Si
-Listo, mandame por mail las fechas de la licencia y no te hagas problema si tienen que ser más días.
-Gracias



-Ya está. La abuela me confirmó que me presta la plata, el cirujano que tengo quirófano para esa fecha y mi jefe me dio los días de licencia.
-Te operás de posta, boluda.
-Sip
-¿Me vas a querer igual cuando seas linda?
-No sé, voy a tener que reprogramar mi agenda...

16 de julio de 2008

Ser linda II

Según lo que había dicho CG, con el plan 410 de OSDE, en 1 año podía hacérmelo gratis.
Claro, ahora que me había decidido, ¿Quién quería esperar un año?
Los precios a simple vista eran altos. La diferencia con esa espera de 12 meses era grande. ¿Cuánto valía un año de espera?
Aparte del tema de la espera, ¿Estaba dispuesta a hacérmelo con un médico de cartilla, uno elegido a dedo?
Necesitaba números reales, no aproximaciones.
En internet no aparecía nada, horas y horas navegando para que no apareciera una sola cifra.
Preguntar, consultar, hablarlo era darle entidad. ¿Y si salía una fortuna y no me daba el bolsillo? ¿Quién me sacaba la desilusión? ¿Quién bancaba el peso de la frustración?
La pregunta cada vez era más contundente: ¿Cuál es para mí el precio de la belleza?

9 de julio de 2008

Ser linda I

(originalmente en Lo Inverosímil, viernes, diciembre 03, 2004)

-Que le vas pedir a Papá Noel?
-Pelo rubio y ojos claros, como Lali
-Para que?
-Para ser linda
Diciembre de 1991

Y me enteré un tiempo despues que Papá Noel no existía, pero seguía queriendo ser linda.
Y con el tiempo me afirmaban que era muy inteligente, que podía hacer lo que quisiera, que tenía mucha capacidad, pero seguía queriendo ser linda.
Y resultó que era entretenida, y que charlaba mucho y era ameno pasar un rato conmigo, y cada vez recibía más halagos sobre mi personalidad, pero seguía queriendo ser linda.
Y me peinaba y me arreglaba, aprendí a usar los maquillajes y cada vez sabía más de ropa, pero no alcanzaba, las miradas nunca se dirigían a mi (por lo menos no las que quería) y seguía queriendo ser linda.
Ser linda para no tener que demostrar que me merecía atención, que por un ratito fuera gratuita; ser linda para que un poco de mí tuviera que ver con la belleza, para dejar de llorar por horas delante de un espejo, para saber como se siente que un chico te mire y saber que gustás, ser linda para dejar de ser siempre la amiga y nunca la novia, para no ser la fea entre tus amigas, para ganar un poquito de ese derecho que parece no tenés si no sos eso, linda.
Y debería venir el parrafo de reivindicación, donde todo cambia y entiendo como viene la mano, pero este no es un post feliz. Yo sigo queriendo ser linda.

29 de junio de 2008

Refrito I

(originalmente en Lo Inverosímil, lunes, agosto 22, 2005)

Volví a volver a verlo.

El mismo sillón, la misma música, la misma cerveza, los mismos besos.

Y volvieron las ganas de ser parte de su vida, de tenerlo más cerca.

Pero ojo, no fue nada enfermo. Son esas ganas buenas, saludables.

Como de cortarse el pelo muy corto, ir al dentista a hacerte un tratamiento de conducto o lastimarte las muñecas con un cuchillo, muy despacito.

23 de junio de 2008

Pleasure delayer

He sumado una nueva práctica de tortura-placer a mi modesta lista.

A las ya conocidas:
-Comerme los confitados de limón primero para después disfrutar los rosas y celestes *
-Tomarme primero el fondito de coca sin gas para después servirme un vaso de Coca Cola recién abierta
-Desvestirme antes de prender el agua y morirme de frio para después meterme en la ducha caliente
-Mirar las pelis que menos me gustan de las que compré, para después empacharme con las que realmente quería

Se suma:
-Poner el despertador los sábados y domingos, levantarme, apagarlo y meterme de nuevo en la cama.

Porque lo lindo no es dormir hasta tarde, sino apagar el despertador y seguir durmiendo

*lo mismo aplica para el borde los sandwiches y el centro, las papas fritas y la hamburguesa y las papas en los guisos de mostacholes.

9 de junio de 2008

Botona de la B

Como legado mi padre me ha dejado "No depender de nadie". Ni física, ni emocionalmente.

Este desapego del resto del mundo lo trabajo en terapia, la otra parte ya no puedo remediarla.

Cambio toma corrientes, hago revoques, coloco pisos. Instalo cualquier aparato eléctrico, muebles prefabricados y el sistema operativo en mi computadora.

Me arreglo la ropa, tejo, cocino y por supuesto, me mantengo sola.

Ayer hachaba un arbol en el jardín de casa y me vinieron las palabras de él a la cabeza:

-Vos intimidás a los hombres, es como si tuvieras un gran pene escondido en alguna parte.

Y lo vi claro. Soy Florencia de la V. No me queda otra opción: esta semana empiezo con clases de pole-dancing.

26 de mayo de 2008

Preguntoooooooonnnnnnntas

Sobre las preguntas que tengo que eliminar de mi vida:

¿En negro no tenés?
¿Estará para mañana?
¿Te dijo algo de mí?
¿Por qué no me quiere?
¿Qué estará haciendo ahora?
¿Y si me dice que no?
¿Y si me sale mal?
¿Qué me pongo?
¿Quedaré ridícula?
¿Necesitás algo más antes de que me vaya?
¿Para esto estudié tanto tiempo?

19 de mayo de 2008

La nueva

Hoy por primera vez me cagaron a pedos en el nuevo trabajo.
Por primera vez, se puede decir que se acabaron las amabilidades y oficialmente empecé a trabajar acá.

Hace dos semanas que estoy y por el momento las cosas vienen bien.

Cambié un jefe autoritario y una jefa histérica por tres (si, tres) jefes pero buena onda, muy nueva ola de gerenciamiento.
Cambié a Forrest Gump y a Willow por dos chicos muy silenciosos y amables.
Todos son espléndidos asi que finalmente puedo empezar a comprarme ropa buena para laburar.
Hay Coca Cola, Oreos, M&M, café de Café Martinez y demás refigrerios apetitosos sin límite de cantidad de consumo.
Me dieron una notebook para uso profesional y particular.
No hay horario de entrada y salida, solo horarios sugeridos.
Y por sobre todas las cosas, me consideran una inversión. Me pagan cursos, seminarios, me dan libros, me invitan a cátedras, se toman su tiempo, todo para que yo aprenda.Por ahora, las cosas vienen bien.

En 6 meses, será otra la historia. Les pido que recuerden este post y me lo refrieguen en la cara cuando me queje de tener que responder a tres personas, de los amargos de mis compañeros, de tener que gastar pequeñas fortunas en ropa, haber engordado toneladas de comer Oreo y bajarlas con Coca Cola, de tener el hombro contracturado de llevar y traer la notebook todos los días, de no tener horario fijo de salida y de tener que estudiar y concurrir a más eventos de capacitación que cuando estudiaba.

So, so, gata flora.

2 de mayo de 2008

Ya no sos mi margarita

Disclamer: Este post ha sido modificado por motivos personales, sepan disculpar las molestias

La gente cambia. Quizás no en lo esencial, en lo que lo forma, en lo que le hace merecer el famoso "Vos no cambiás más!!!!", pero cambia.

Una dijo que no, que nunca jamás haría eso y ahí se ve contradiciéndose con los hechos.

La que se ponía Johnsons Baby para fritarse al sol, se pone protector 30 para no mancharse.
La que no comía pescado, se muere por el sushi.
La que no creía en el divorcio, desearía que sus padres no siguieran casados a cualquier precio.
La que quería cambiar el mundo e iba a hacer de su carrera un cambio significativo, firma contrato con una consultora.
La que decía que era patético conocer gente por Internet, se enamoró hasta la médula de alguien a quien en primera instancia conoció a través de caracteres en una pantalla
La que decía que ella era así, que lo importante era lo de adentro, que jamás se lastimaría por un cambio exterior, que eso era para estúpidas, se hace una cirugía estética.

Pero por sobre todas las cosas, la que odiaba los perros, les tenía miedo, lloraba de solo verlos cerca del pánico, puso condiciones extremas al momento de la entrada de una nueva mascota en su casa, tales como: No entra a mi pieza, Encima mio no la suben, Cuando comemos, se va; esa misma le abre su propia cama a su perra para que duerma adentro de las sábanas con ella, porque por encima de la colcha, pobrecita le da frio y llora.

(igual es como dice Guada, y las mascotas en los pies son lo más parecido a una bolsa de agua caliente, pero MUCHO MAS MEJOR)

23 de abril de 2008

Saldar cuentas

Uno dejó una puerta abierta. En ese momento no se pudo, y uno, que no quiere perderse ni media, dejó una puerta abierta sin miedo, porque por algo no fue en su momento.

Pero hete aqui, que por las puertas abiertas aventualmente entra alguien, y el día menos pensado te encontrás con una cuenta pendiente.

¿Qué hacer entonces con el muchacho que vuela desde Madrid en unos días?¿Meta palo y a la bolsa y de pendiente no nos queda nada?¿Nos acordamos por qué en su momento no fue y dejamos pasar la oportunidad por más que sepamos que eso es cerrar definitivamente la puerta?

En mi experiencia el sexo con delay es malo. Una cosa es un encuentro despues de años de nostalgia y otra una primera vez que con tanto atraso que ya debería tener hijos en el primario.
Entonces desde mi experiencia debería decirle que muchas gracias por el regalo que me trae de París, pero que ya fue, que por algo no pudimos cuando debimos y que le garúe finito, pero desde cuando soy empirista?

Tengo tiempo hasta el 1º de mayo para decidirlo.
Se escuchan experiencias, consejos, apuestas y por qué no, ofertas.

(lo sé, este post hizo que decayera, pero no tengo mucho más para escribir y me aburrí de abrir el blog y ver el post de Perez)

15 de abril de 2008

Final feliz

Entonces si, ahora lo encontraste, lo leiste y te pusiste tu etiqueta de nick.
En lugar de hablar conmigo, en lugar de decirme algo, en lugar de disfrutar el haber penetrado una esfera más de mi intimidad en silencio aunque más no fuera, no, te pusiste ese nick.

Y estoy enojada, porque hasta hace un rato estaba convencida de que eras un poquito de verdad, que la proyección que tenía en mi cabeza era cierta, que no le había errado tanto y que los demás se equivocaban y no eras mala persona, y no me lastimabas a propósito y no eras egoista.
Pero capaz que si. Capaz que nunca te importó.

Capaz no te importó cuidarme, ni cuidarnos, aun cuando te lo pedí encarecidamente, aún cuando sabías lo que esos peligros implicaban.
Capaz no te importó que me ibas a lastimar, ni que iba a llorar, ni que durante días no iba a poder comer de la tristeza.
Capaz porque sos mala persona, capaz porque sos egoista, capaz porque no podés.

Capaz no podés. No podés decirme abiertamente: Lei tu blog. o Nunca dejé a mi novia, o No te quiero ni un poquito, entonces lo dejás escrito por ahí, un poco acá, un poco en otro lado, para que yo me de cuenta solita.
No cuentes más con eso.

Acá muere tu etiqueta.
Acá muere tu contacto de Msn, tu FB, tu celular, tu dirección, tu todo.
Acá se muere Perez.