14 de marzo de 2011

La soledad de los números pares

Tener relaciones de las serias, de las largas, de las que duran y de las otras. Compartir de a dos el colegio, cumpleaños, la carrera, vacaciones, comidas, laburos, partidas y todos los otros días.

Haber aprendido, desde el arca de Noé para acá, que la vida es mejor vivirla de a pares. Y así hacerlo. Así lo hicieron los abuelos y los padres. Así lo hacen en la tele, en los libros, en las novelas, en las canciones de la radio.

Aprender a buscar eso mismo y encontrarlo en forma de amigoviazgos, rasques, chongueos, noviazgos, amistades con derecho a roce, entre otros.

También, a veces, andar impares. Disfrutar de soledades y compañías, fiestas, viajes, rupturas, recitales y cervezas. Entre par y par, transitar las soledades como respiros, como libertad, como liberación, como reviente, como pausas, como recreos y como conquistas individuales.

Hasta un día que un desayuno americano, una vacación, una película que gustó mucho, un restaurant nuevo, un llanto ahogado o una felicidad repentina golpee en la boca del estomago.

Darse cuenta que ser parte de un par no alcanza, que la cosa no es tan simple como andar de a dos, como estar acompañado.

Y a partir de ahí, si. Empezar a aprender a querer, a buscar, a encontrar una pareja.

12 comentarios:

Pau dijo...

Nosotros pensamos que "ese" es el momento.

No sé, fijate. Es lo que nosotros pensamos.

;)

Daniel Novato dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carolina dijo...

Repetir situaciones como autómatas solo nos lleva a la enajenación y la peor de la soledades, que es estar sin uno mismo. La cosa no es tan simple como andar de a dos, la cuestión de verdad es estar acompañado.
saludos

Daniel Novato dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carolina dijo...

También está la opción impar de un trío...
Ay, perdón.

Rehén dijo...

Opino que lo mejor o al menos, mi deseo , mi ideal, mi idea es que se pueda estar acompañado (de a par) y disfrutar de nuestras soledades también o al menos, valorarla, en esos momentos que estando con el otro, estamos solos, poder disfrutar de la soledad de los días en que no ves al otro.

Dam Aguirre dijo...

La mejor pareja es con uno mismo! o poder mesclar los numeros para no quedarse siempre en lo mismo. Buena observación la tuya

Gabriela - Morocha dijo...

Sos grossa nena.
Convencete.
Muchos cariños.

*ChU dijo...

Love it.

Y es verdad, cuando uno empieza a llevarse bien con el hecho de estar solo y no necesitar de otro...da lugar para construir una relacion sana y fuerte...donde dos hacen uno..pero no son uno...sino 2...
Al menos asi lo veo

besos


yo deberia leer y reeler esto...y hacerlo un mantra...a ver si lo logro

Un Simple Blog dijo...

Por suerte a mi me gusta mucho vivir conmigo.

Ana. dijo...

Pienso que cuando uno sabe valorar su soledad y a convivir consigo mismo, ahí recién se puede empezar a convivir con un par.
Y a veces también está el hecho de que creemos que es soplar y hacer botellas...

Ana Laura dijo...

Me ha gustado muchísimo. Es cierto que desde el arca de Noé el par se impone... pero no tiene por qué ser solo así. Estar bien solo y con uno mismo es imprescindible para poder ser bien uno de los que hacen dos.

Saludos!!!